Septiembre en Andalucía es un mes de cambio. El calor del verano se suaviza, comienza la vendimia y las noches se alargan lo suficiente como para disfrutar de una mesa llena de tapas entre amigos.
En el Hotel La Fonda, esta temporada inspira un menú que combina la riqueza de los mercados con el espíritu eterno de la cocina andaluza.
La historia contada a través de las tapas
Cada tapa lleva consigo un pedacito de Andalucía.
Un plato de paletilla de cerdo ibérico 100% de bellota y castaña cuenta la historia de la dehesa, donde los cerdos ibéricos pastan libremente entre encinas, alimentándose de bellotas y castañas.
Junto a él, las lonchas de queso Manchego curado Marantona reflejan las tradiciones pastoriles de La Mancha, su sabor a frutos secos equilibrado con una copa de vino tinto local.
Algunos platos evocan las cocinas caseras y el confort.
La ensaladilla rusa de La Fonda se enriquece con jamón ibérico tierno, mientras que la tortilla española se realza con un toque de salsa brava.
Las croquetas, elaboradas a mano cada día, son doradas por fuera, cremosas por dentro y rellenas de jamón ibérico — desaparecen rápidamente del plato.
Otros platos evocan el mar.
Los pimientos del piquillo rellenos de bacalao traen el sabor del Atlántico, mientras que las gambas pil-pil llegan chispeantes en aceite de oliva, ajo y guindilla.
Incluso los humildes buñuelos de bacalao con miel de caña combinan el sabor salado del mar con el toque dulce de la miel de caña local.
Y luego están las tapas donde la tradición se encuentra con la creatividad.
La mini burger de rabo de toro convierte el arte centenario del estofado de rabo en un bocado irresistible, con queso y cebolla caramelizada.
La tosta de boquerones en vinagre une anchoas con salmorejo sedoso y aguacate fresco, mientras que el pinchito de cordero con couscous rinde homenaje a los sabores moriscos que aún inspiran las cocinas andaluzas.
Los sabores de septiembre
El propio mes moldea la experiencia gastronómica.
Los tomates aún están en su punto para el suave salmorejo, las berenjenas son perfectas para freír y regar con miel, y los higos y uvas de la vendimia acompañan dulcemente quesos y embutidos.
Es una estación de contrastes — ligera y contundente, de tierra y mar, antigua y moderna — todo expresado a través de las tapas.
Cómo disfrutar las tapas en el Hotel La Fonda
Aquí, la mesa está hecha para compartir.
Una comida puede empezar con manchego y membrillo, seguir con croquetas y albóndigas en salsa de tomate, y terminar con camembert frito con mermelada — cada plato aporta algo distinto a la conversación.
Las tapas se disfrutan mejor despacio, con una copa de vino local o jerez en mano, mientras la noche transcurre sin prisa.
Una invitación de septiembre
Para nosotros, en el Hotel La Fonda, las tapas son más que un menú — son una forma de vivir Andalucía.
Este septiembre, cada plato cuenta una historia: de la tierra, del mar, de la cosecha y de la herencia que sigue viva en la mesa.
Acompáñanos este septiembre en el Hotel La Fonda y deja que nuestras tapas te guíen por los sabores de Andalucía.